Una posible organización para un proceso de gestión del “riesgo impredecible” en el campo de la salud

Las limitaciones a tener en cuenta

El dominio de la ejecución de las acciones a realizar en un proceso de “riesgo sanitario imprevisible” no tiene comparación con la gestión de grandes proyectos.

En efecto, no conocemos su principio, ni su fin, ni su importancia. Constantemente debemos tener en cuenta su evolución. Además, hay que tener en cuenta los recursos limitados a implementar.

Además, se producirá "un riesgo sanitario imprevisible" en varios emplazamientos en fechas en las que la intensidad del nivel de riesgo será diferente.

En cuanto a los plazos

Las consecuencias de los retrasos en las tareas de su progreso son las mismas independientemente de su duración. No se debe hacer una distinción entre el valor de los equipos y el de los suministros porque las demoras en su ejecución tendrán las mismas consecuencias.

En efecto, una discrepancia que afecte al suministro de mascarillas tendrá las mismas consecuencias que la del valor del equipo en una sala de reanimación. De ello se deduce que todos los suministros deben estar disponibles desde el inicio del riesgo ya lo largo de su desarrollo.

El análisis de la previsión de "riesgo impredecible" en el ámbito de la salud

Debe corresponder a la importancia del riesgo y tener en cuenta todos los conocimientos actuales, debe ser constantemente complementado y actualizado.

Inicialmente, el responsable consultará durante los sucesivos análisis a los científicos y especialistas directamente afectados por el riesgo para obtener un primer esbozo de su evolución. Luego, con los demás científicos de disciplinas complementarias, se afinará este primer análisis del curso previsto del riesgo, se definirán las prescripciones y los procedimientos a utilizar.

Toda la información relativa a los distintos intercambios entre los especialistas deberá dar lugar a un resumen que tendrá en cuenta los conocimientos actuales y las actuaciones a planificar en caso de riesgo.

Durante el análisis se debe considerar el impacto financiero al momento de determinar los procedimientos necesarios a implementar. Sin embargo, durante el transcurso de este proceso, las principales limitaciones a tener en cuenta serán la previsión y el control de plazos.

Los documentos necesarios para el seguimiento del riesgo 

Para realizar este análisis es recomendable utilizar un cronograma e incorporar en él las tareas relativas a las propuestas, decisiones y procedimientos emitidos durante las reuniones.

Este horario se completará en cada uno de ellos. A largo plazo, visualizaremos el avance del análisis del proceso y los procedimientos de control del riesgo en cuestión, con la base de datos creada en ósmosis: serán la memoria.

Es fundamental que el análisis sea revisado periódicamente para modificar los supuestos como resultado de nuevos conocimientos. Dependiendo del riesgo, se pueden considerar varios enfoques similares; el retenido, deberá ser elegido en el momento de la observación de este riesgo.

Paralelamente, se debe desarrollar una base de datos. Este debe contener toda la información correspondiente que haya sido almacenada después de las discusiones, intercambiada durante las reuniones de análisis e información relativa al “riesgo para la salud”. Debe actualizarse para tener en cuenta cualquier información nueva y permitir que los usuarios accedan a la información y los procedimientos de aplicación más recientes.

El equipo necesario

Del conocimiento actual del riesgo, después de haber recibido los acuerdos de todos los participantes, se decidirá y obtendrá un procedimiento provisional. Podrá implementarse tan pronto como el riesgo aparezca por parte de los usuarios de cada uno de los sitios.

Será fundamental ver el equipo necesario a utilizar, el costo y esto para diferentes niveles de necesidades. El equilibrio entre mantener la máxima seguridad y el coste de estos equipos será la mayor dificultad a tener en cuenta.

Dependiendo de lo que esté en juego, habrá que encontrar ese equilibrio y será necesaria una decisión para intervenir y esto al más alto nivel, porque es un problema grave que atañe a toda la sociedad.

La distribución de las acciones a realizar por la unidad de centralización y los sitios.

Tan pronto como se complete el análisis, que tiene en cuenta el conocimiento del proceso de ejecución de este "riesgo para la salud", se debe crear una organización: la unidad de procesamiento centralizador.

Será la parte pensante y la memoria de la lucha contra este “riesgo sanitario”.

Recogerá toda la nueva información relativa a este riesgo para actualizar la antigua de manera que todas las decisiones tomadas permanezcan operativas tan pronto como aparezca el riesgo.

Esta unidad informará a los distintos sitios de los últimos arreglos a realizar.

Es deseable que asegure la custodia de los suministros de seguridad de todos los sitios,

Se deberá evaluar los recursos de personal, el equipamiento y los medios que será necesario implementar para hacer frente al riesgo y esto para cada uno de los sitios.

La celda de centralización debe estar operativa inmediatamente.

Las acciones e interdependencia de la unidad centralizadora de procesamiento

Inicialmente, en función de las prescripciones y procedimientos adoptados por los especialistas, la unidad centralizadora informará a cada uno de los sitios de las necesidades de personal y los medios que debe prever, para hacer frente al riesgo sanitario, y ello de acuerdo con las necesidades específicas. características del sitio.

Cada uno de los sitios deberá realizar un inventario de los medios y personal a su disposición. En caso de insuficiencia, se pondrá en contacto con su dirección para obtener los suplementos necesarios.

La unidad de centralización, a partir de los elementos proporcionados por los sitios, elaborará un plan de distribución que permita el seguimiento de la homogeneización de personal y recursos para todos los sitios. Se le indicará a cada uno de los sitios los medios que debe tener.

A cambio, los sitios comunicarán a la unidad de centralización los elementos que tienen o que podrían utilizar

Período de preparación

En cuanto aparezcan los primeros síntomas del virus, la unidad de centralización adaptará su plan de distribución y tendrá en cuenta nueva información sobre la evolución del riesgo. Debe informar a los sitios de esto.

Los sitios tendrán que comprobar si están preparados en cuanto a personal, medios y suministros y, en caso contrario, los completarán.

La unidad de centralización debe informar a los sitios tan pronto como se notifiquen los primeros casos e implementar de inmediato su plan desarrollado.

Medidas a tomar tan pronto como estalle la epidemia

En función de la última información conocida sobre el virus, tomará las medidas correctivas correspondientes e informará a los sitios.

Los sitios utilizarán documentos de control de seguimiento del paciente.

Se realizarán intercambios constantes con los sitios. La unidad de centralización que hará el seguimiento de los sitios para adecuar las disposiciones que se adopten para la nivelación de personal y recursos.

Si es necesario, consultarán a la unidad de centralización.

La elección de Cornalina "de un riesgo para la salud impredecible"

Es la importancia de los equipos “caros de predecir” para un proceso de gestión de riesgos imprevisible el que será el punto más delicado a resolver.

Para ello, durante el análisis del "proceso de riesgo", será necesario detener un nivel de equipamiento, porque cualquier aumento porcentual por encima de lo económicamente aceptable en términos de equipamiento sería excesivo, como lo sería el aumento de la últimos porcentajes en una razón exponencial.

Si a nivel moral, en lo que respecta a la salud, es difícil admitir no correr ningún riesgo utilizando un máximo de equipos costosos, esto puede ser inconcebible dependiendo de la financiación que habría que comprometer.

Surgirá una disputa entre la elección moral y la que tenga en cuenta el coste de este equipo (que sólo se utilizará en su totalidad si se produce el riesgo).

De hecho, si la empresa acepta por unanimidad tratar un “riesgo para la salud”; sin embargo, para que se proporcione un equipo costoso, surgirá la cuestión del nivel de suministro en caso de riesgo.

Es una elección difícil dar prioridad, por un lado, a la seguridad en la sociedad actual y, por otro lado, limitar los equipos costosos a un nivel aceptable para no endeudar a las generaciones futuras.

Esta diferencia crucial y cierta no debe resolverse cuando se revela el riesgo, sino durante el análisis del proceso de este “riesgo para la salud”. Durante el análisis del imprevisible “proceso de riesgo” en salud, son unánimes los científicos y especialistas, quienes previo examen y de acuerdo a la información conocida y ésta tan pronto como se observe el riesgo, se debe definir y asesorar sobre las prescripciones y procedimientos a realizar. afuera.

El escenario a evitar es que un gerente, aunque advertido, cuando el riesgo aparece debe asumir la responsabilidad de las elecciones que se le sugieren; tiempofinalmente, porque asumirá las consecuencias, es la comunidad la que será responsable.

Dependiendo de la elección del equipo, la comunidad acepta implícitamente que en caso de que el equipo esté saturado o no pueda ser trasladado a otro sitio, los profesionales del sitio en cuestión quedarán liberados de toda responsabilidad. Tendrán que actuar de acuerdo con los criterios retenidos del momento y la gravedad de los hechos que estimen más oportunos.

En resumen

Para controlar “un riesgo para la salud impredecible”, es deseable planificar su curso y esto a partir de un análisis exhaustivo con los científicos, los especialistas, las organizaciones involucradas.

Estos deberán determinar, teniendo en cuenta todos los conocimientos actuales sobre el riesgo, las disposiciones y procesos a implementar para evitar y tratar el riesgo o incluso erradicarlo.

Una unidad que centralice la tramitación de cada uno de los sitios deberá prever las necesidades de personal y de medios, velará por la uniformidad de éstos entre los sitios. Deberá asegurar el seguimiento de la evolución del riesgo y tomar las medidas correctoras correspondientes. Informará a los sitios para habilitarlos tan pronto como se presente el riesgo para iniciar su intervención.

Nota : El error de no cometer : sería cuestionar el curso del riesgo establecido por científicos y especialistas, y esperar una decisión que provocaría retrasos con consecuencias muy importantes e incontrolables.

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